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The National Audubon Society Guía Etica para Viajes Ambiantalmente Responsables
El turismo es una de las industrias de más rápido crecimiento en el mundo. En ciertos países hasta ahora desconocidos por los viajeros, pero con graves problemas de desempleo y economías débiles, se ha empezado a considerar el turismo como una nueva e importante industria. El turismo crea nuevos empleos y suele producir ingreso de divisas extranjeras a regiones económicamente marginadas. Los turistas de los países ricos están siempre a la búsqueda de nuevos lugares para conocer y explorar. Se observa la tendencia a cambiar las vacaciones relajantes a la orilla del mar por viajes de aventura, con un interés por la naturaleza, la vida silvestre y la cultura de los lugares visitados.
La curiosidad por aproximarse a la fauna silvestre ha cobrado gran interés. Esto coincide con una mayor conciencia pública por los asuntos relacionados con el medio ambiente. La combinación de ambos factores podría generar una afluencia masiva de visitantes a zonas ecológicamente frágiles, que de no ser administrada cuidadosamente, podría ejercer presión y causar daños irreversibles a los recursos naturales que son objeto de interés.
La National Audubon Society es consciente de que la conservación y protección de estos recursos frágiles garantizarán la continuación del turismo en estas áreas. El recurso al cual nos referimos es la totalidad del mundo natural, desde la costa de Alaska, el Artico Alto y Groenlandia, hasta el desierto de la Antártica y todo lo que yace entre estas regiones.
Con el tiempo La National Audubon Society se ha dado cuenta del conflicto real y potencial entre el desarrollo del turismo y la conservación del medio ambiente. Estamos plenamente convencidos de que se puede alcanzar un punto de equilibrio en donde los organizadores de viajes comerciales y los ambientalistas puedan interactuar de una manera positiva y en colaboración. Reconocemos que el turismo puede ser un poderoso instrumento para la conservación del medio ambiente, particularmente al inculcar al público una mayor conciencia sobre las áreas de mayor fragilidad, y sus recursos, y motivarlo para emprender acciones de apoyo que eviten la destrucción de dichas áreas.
Con este propósito, la National Audubon Society exhorta a todos los operadores de viajes de turismo dedicados a promover la exploración de las áreas naturales a adoptar las orientaciones éticas que aquí presentamos.
1. La fauna silvestre y sus hábitats no deben ser perturbados.
Los hábitats frágiles no deben ser sometidos a presión. Los turistas deben transitar por las vías demarcadas. Las plantas se dejarán crecer en su manera natural.
En los hábitats delicados, la destrucción de la vegetación y los derrumbes de piedras pueden ser causados simplemente por el tránsito de demasiadas personas. Ciertos tipos de musgos, líquenes y flores silvestres toman cientos de años en regenerarse, y no deberá transitarse sobre ellos. Es la obligación de cada compañía de turismo y de los naturalistas que guían grupos asegurar que todos los visitantes se mantengan dentro de las vías demarcadas. Ningún operador de viajes o naturalista responsable permitirá que se corten o extraigan plantas o se altere la cubierta natural. Se debe evitar la introducción de especies exóticas.
Los arrecifes de coral requieren varios años o hasta décadas en regenerarse. Por lo tanto, la National Audubon Society insiste en que todos sus operadores de viajes provean la mayor protección posible a esta vida marina tan frágil. La destrucción de cualquier parte de un arrecife merece ser enérgicamente censurada.
No se deberá obstaculizar la conducta de los animales en su ambiente. Muchos de los viajes de mayor atracción se realizan durante las épocas de reproducción de los animales, por lo tanto, los operadores y líderes de grupos deberán establecer y guardar distancias mínimas entre los visitantes y estos animales.
Los estudios científicos indican que ciertas funciones específicas de la conducta animal, como son las etapas de reproducción, anidación o alimentación de crías, exigen determinada energía de parte de los animales. Si las personas se acercan demasiado a los animales hacen que ellos gasten mucha energía en defensa de su territorio. Y de ello podría resultar una deficiencia de energía para fines de reproducción, semejante a una falta de alimento. Si los visitantes causan perturbaciones al comienzo del ciclo de reproducción, los animales adultos podrían abandonar sus sitios de cría. Además, mientras los adultos defienden sus nidos de intrusos, los huevos y las crías quedan expuestos al frío, y los animales jóvenes a la acción de los depredadores.
No se debe permitir molestar o acercarse demasiado a los animales. Nuestra recomendación es que todos los excursionistas se mantengan a una distancia de 10 o 20 metros de los lobos marinos, morsas, nutrias, tortugas marinas, tortugas gigantes, lagartijas e iguanas, osos "koalas", cualquier marsupial y animales de manada en las llanuras.
Recomendamos que todos los visitantes se queden en la periferia de las colonias de animales, como por ejemplo, de pingüinos, aves marinas, grupos de albatros en anidación o grupos en etapas de reproducción. Lo anterior quiere decir que:
- No se debe permitir a los visitantes en ningún momento rodear a un animal o grupo de animales.
- Tanto los visitantes como los guías deben cuidar de no situarse entre animales adultos y sus crías.
- No se debe permitir a los visitantes ubicarse entre los mamíferos marinos y la orilla del agua.
- Las aves rapaces en anidación solamente deben observarse con binoculares o telescopios desde una distancia lejana al nido.
- La ética del comportamiento en grupo exige controlar el nivel de ruido, y con ello minimizar amenazas posibles a los animales.
- Los más recientes equipos de fotografía han hecho posible que hasta los fotógrafos principiantes obtengan imágenes muy profesionales desde una distancia respetable. Luego, bajo ninguna circunstancia, se debería sacar a las crías de su nido ni arrancar la cubierta vegetal o follaje que protege los lugares de reproducción. Se debe prohibir en todo momento la extracción de animales de sus refugios - sean cuevas, árboles o madrigueras.
- No debe permitirse la persecusión insistente de aves u otros animales con el propósito de tomar su foto. Tampoco debe permitirse a los visitantes quedarse cerca de un área de anidación e impedir con ello que el adulto regrese a su nido.
- No debe permitirse en ningún momento tocar a los animales. Se deberá realizar todo esfuerzo para minimizar el impacto de la visita a un lugar, ya que si los esfuerzos son insuficientes, se suspenderán las visitas.
2. El turismo de audubon en áreas naturales habrá de ser Sostenible.
Audubon inducirá a los guías, dueños de terrenos y representantes de organismos de conservación de cada localidad a desarrollar y ejecutar planes de largo plazo para las visitas, con miras a asegurar el uso sostenible de sus hábitats. Audubon también favorece el patrocinio de negocios locales que están operando de una manera sensitiva a la naturaleza.
3. Las basuras no deben causar efectos ambientales o estéticos perjudiciales.
Todos los operadores de viajes deben tomar en cuenta la fragilidad de las áreas visitadas con respeto al manejo de la basura. Todos los barcos que operen tanto en el Artico como sub-Artico, la gran barrera coralífera de Australia, las islas del Pacífico Sur, la península Antártica, la costa del Pacífico de Suramérica y las islas de Galápagos, o a lo largo de los ríos Amazonas y Orinoco, deben comprometerse a observar normas estrictas para prevenir la contaminación: Tales normas aseguran que la tripulación del barco no ensucie las aguas de ningún lugar, particularmente con materiales no biodegradables, como el plástico.
Si es necesario, toda la basura deberá ser puesta en contenedores y llevarse al puerto para su tratamiento adecuado. Todo operador turístico que ofrezca viajes a áreas silvestres por más de un día, tendrá que prever cómo empacar y transportar la basura que se origine en dichos lugares.
Los operadores turísticos y naturalistas deberán promover una conciencia de limpieza en todo lugar. No se debe permitir ningún acto de arrojar basuras.
La National Audubon Society no patrocinará ni aprobará ningún vendedor que no cumpla de manera estricta esta directiva.
4. La experiencia de viaje de cada turista debería enriquecer su apreciación de la naturaleza, la conservación y el medio ambiente.
Todo viaje a un lugar silvestre debe ser guiado por naturalistas y guías responsables, con suficiente entrenamiento y experiencia. Los naturalistas deberán tener una educación amplia sobre los hábitats que se visitan, la flora y fauna que contienen y la fragilidad de los mismos. Los naturalistas y guías deben estar dispuestos a supervisar a los visitantes, prevenir daños al área, contestar sus preguntas sobre la flora y fauna del área y presentar los problemas de conservación que sean relevantes a cada lugar.
Todos los operadores deberán proveer espacio adecuado para los naturalistas, de tal manera que el número de personas en el grupo no exceda de 25 personas por cada guía. El tamaño máximo de cada grupo depende de la fragilidad del sitio; en algunos lugares la relación más adecuada podría ser de 10 a 1.
Los guías servirán como la conciencia ambiental del grupo; por lo tanto necesitan ser parte de cada excursión.
5. Las excursiones de audubon deberán fortalecer los esfuerzos de conservación y contribuir a la integridad natural de cada lugar visitado.
Un tema recurrente en las excursiones de Audubon será la presentación de los problemas que enfrentan la fauna silvestre y sus hábitats, y también las posibles soluciones. Durante las excursiones, sobre todo aquellas que se dirigen a otros países, Audubon promueve el contacto con otras organizaciones de conservación que trabajan en las áreas visitadas. Sus representantes serán invitados a hacer presentaciones y a servir, cuando sea factible, como guías naturalistas y conferencistas que acompañen a Audubon en su recorrido.
6. No debe permitirse el comercio de productos que amenacen la flora y la fauna silvestre.
La National Audubon Society no puede permanecer indiferente ante la compra de ciertos objetos de recuerdo de viaje. Si bien la pérdida de hábitat es todavía la mayor amenaza para las especies silvestres; el comercio y la caza ilegales también han contribuido a agotar numerosas poblaciones de fauna y flora. Todos nuestros vendedores deberán instruir escrupulosamente a los viajes para que se abstengan de comprar los siguientes objetos:
- Cualquier producto de tortuga marina - inclusive la joyería, huevillos o crema humectante hecha de la carne de tortuga;
- La mayoría de pieles y cueros de reptiles, en particular los de Latinoamérica, el Caribe, China y Egipto (incluidos los productos de cocodrilo);
- Productos hechos de piel de cocodrilo de Latinoamérica y los países asiéticos, incluyendo a la India;
- Productos hechos de piel de lagarto de Brasil, Paraguay, India, Nepal y Pakistán;
- Productos del cuero de pangolín provenientes de Tailandia, Malasia e Indonesia;
- Marfil de cualquier origen, especialmente marfil tallado de los elefantes y de mamíferos marinos, como las ballenas, morsas y narvales;
- Las aves, incluidos los loros y papagayos de Australia, Brasil, Ecuador, México, Paraguay, Venezuela y las islas del Caribe;
- Las aves silvestres, sus pieles o plumas en cualquier forma, inclusive en la artesanía;
- El coral del Caribe, sudeste asiético y Australia;
- La piel de felinos con manchas (leopardo, jaguar, ocelote, etc.);
- La piel o los productos de la piel de lobos de mar, otros mamíferos marinos y osos polares;
- Las orquídeas y los cactus.
7. Se deberá respetar las sensibilidades de otras culturas.
Los excursiones de Audubon se llevan a cabo en áreas donde existen diversas prácticas culturales y éticas. En nuestros viajes somos los invitados de estas culturas y las oportunidades que tenemos son para aprender y enriquecer nuestra compresión de la naturaleza humana, no para imponernos ni para criticar. Con el tiempo, los vínculos de compresión que establezcamos ayudarán a fortalecer los programas de conservación.
La efectiva aplicación de las orientaciones éticas que se han trazado aquí depende del cumplimiento y la cooperación que se obtenga del operador turístico, los guías naturalistas y los pasajeros en cada expedición. Cada uno de ellos necesita actuar correctamente y hacer que otros hagan lo mismo para que el esfuerzo colectivo sea exitoso. La observación sana de la vida silvestre y de los hábitats en donde abunda la vida silvestre podrá aumentar, al mismo tiempo que se preservan tanto la actividad como el recurso.
Esta orientación ética tiene derechos reservados y no puede ser reproducida sin permiso escrito de la National Audubon Society. La National Audubon Society también exige crédito para reimpresiones.
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